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La piel de Juliette: "No estoy loca"

Jueves 18 de octubre de 2012 / Crítica No. 328

Por Jonathan Saldaña

Una novela escrita a dos voces: una, la que habla y otra, la que calla

Cincuenta breves capítulos y un epílogo son suficientes para contar la historia de Juliette, una joven de 17 años que ha pasado 264 días lejos de todo: de la naturaleza, de su familia, de otro ser humano. El encierro ha creado en ella diversos mecanismos de defensa ante las adversidades del clima, la mala alimentación y los riesgos que implica la desmesurada agonía del olvido.

Pero ella es propietaria de una maldición, una especie de efecto Rey Midas con el atenuante de que todo lo que toca Juliette, en vez de convertirse en oro, es propenso a la destrucción. Este es el origen por el cual ella se encuentra allí, encerrada por la súplica de sus padres, en esa suerte de manicomio en el que día a día se ha repetido incontables veces: “No estoy loca”.

Ha pasado ya 6 mil 336 horas sin tocar el rostro de otro ser humano, pero esto terminó. Adam llegará para romper con su aislamiento, pero también para despertar no sólo sus fobias y sus valentías, también sus deseos sexuales, mismos que ella se empeña en censurar y lucha por ignorarlos.

Con La piel de Juliette ─título en español para Shatter me, algo así como Destrózame─ recibe el Fondo de Cultura Económica (FCE), en su colección “A través del espejo”, a la escritora norteamericana de 24 años de edad Tahereh Mafi. Siendo está la primera vez que se edita al español, con lo que se suma a la veintena de idiomas a los que ha sido traducida la ópera prima de esta joven escriba.

Con un peculiar estilo, Mafi expresa los silencios de su personaje principal: algunos de los diálogos de Juliette son marcados con una línea que atraviesa las palabras en señal de arrepentimiento, ideas que sólo piensa y se quedan ahí, cobardemente resguardadas en su mente.  Es como si estuviera escrito a dos voces: una, la que habla y otra más, la que calla, siendo esta última, la que expresa los deseos más legítimos y honestos.
 
El diseño del arte en la portada contrasta con el contenido, en la imagen se muestra la silueta de una mujer en una posición de femme fatal, al estilo de los carteles de películas de acción, sin embargo la historia se aleja de estos clichés cinematográficos para mostrar a una mujer, sí valiente, pero también vulnerable ante sus deseos físicos y sus anhelos libertarios.

La forma narrativa y el detalle descriptivo de los escenarios, en su mayoría lúgubres, es un logro de la autora que envuelve y despierta la curiosidad del lector por adentrarse, junto a los personajes, en un encierro que anhela la libertad y la consumación de la felicidad.

Esta historia de suspenso está contada en primera persona, donde es la propia Juliette la que narra los episodios; donde su relación con Adam contempla en ocasiones un relato erótico no consumado y en otros más rescata el valor romántico.

Y al final... Hoy vendrá un pájaro. Será blanco con franjas de oro como una corona sobre su cabeza. Va a volar.

De la autora
“Tengo 24 años, soy una chica, escribo libros” dice de sí misma Tahereh Mafi, en su página de Twitter, donde comparte con más de 8 mil 500 personas su vida cotidiana en California, donde radica actualmente.

La piel de Juliette fue publicada en 2011 por la editorial norteamericana Harper Collins y representa la primera novela de Mafi, así como la primera entrega de una trilogía, la cual contempla publicar su segunda parte (Me Unravel) en los primeros meses de 2013. Los estudios 20th Century Fox anunciaron la compra de los derechos cinematográficos de esta novela con la intención de producir su versión fílmica.

México / Distrito Federal

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